R. Majadahonda 1-0 Nastic Tarragona
Rayo Majadahonda y Nàstic disputaban
esta tarde toda una final para eludir el descenso. Los locales llegaban al
borde del precipicio, con la necesidad de sumar tres puntos para huir del pozo.
Los visitantes, por su parte, llegaban últimos con unos números paupérrimos.
Con un 11 plagado de nuevas
incorporaciones, Enrique Martín buscaba darle un golpe de efecto a su equipo
que consiga meter a su equipo en la competición. Enfrente tenía a un equipo que
ha ido de más a menos en esta liga, que ya venció en el Nou Estadi en el
partido de ida.
El Nàstic salió al césped del Cerro del
Espino con mucha intensidad, con una altísima presión zonal a todo campo -más
propia del baloncesto- con la intención de no dejar al Rayo salir con el balón
jugado y robar en zonas peligrosas. El plan apenas duró cinco minutos. Los
locales no titubearon en ningún momento y sortearon con eficacia la presión
visitante.
El Nàstic dio un paso atrás, al ver que
no robaba un balón en campo contrario, y cedió la posesión del balón por
completo, buscar cazar al Rayo en alguna contra. El Rayo, que ya había probado
a Barragán en el minuto 2, tuvo la primera gran ocasión en el 9′, con un
disparo de Benito en el uno contra uno que se marchó ligeramente cruzado.
Cinco minutos después, en el 14′,
llegaría el único gol del partido. Golazo, para ser más exactos. Tras una
jugada a balón parado, Luso engatilló un rechace con una chilena desde fuera
del área y batió a Barragán, mal colocado y sorprendido a partes iguales. EL
Rayo, superior pero no arrollador, se adelantaba en el marcador.
El Nàstic trató de reaccionar con más fe
que eficacia. A los dos minutos del gol del Rayo, Fali se asomaba a la frontal
con un tímido disparo raso que blocó sin problemas Basilio.
La segunda mitad de la primera parte fue
para el Rayo. En el 29′ Fali salvó bajo palos un gol cantado, tras un error
garrafal de Barragán y Salva. Cinco minutos después, sería Del Moral el que
probaría al portero del Nàstic.
Los granas no gozaron apenas de opciones
cara el gol en todo el partido. Una de las pocos “uy” de los tarraconenses vino
de los pies de Abraham, quien en el 44′ soltó un violento zurriagazo desde
fuera del área que se marchó rozando el larguero.
Enrique Martín aprovechó la segunda
parte para exhibir fichajes. Debutaron Palanca (más apto para dar de comer a
las palomas que para esto del fútbol) y Cotán, a priori, el mejor de los recién
llegados. Ninguno de ellos -ni Sadik, ni Barrada, ni Noguera, ni Villanueva-
demostraron más capacidad que los jugadores que formaban la plantilla del
Nàstic el 1 de septiembre. Tan solo Imanol y Pipa, posiblemente los mejores del
Nàstic en el partido de hoy, demostraron aptitud para jugar en Segunda.
La segunda parte duró 22 minutos, el
tiempo que tardó Fali en autoexpulsarse -otra vez- con una entrada a destiempo
que le costó la segunda amarilla. Tampoco mientras estuvo con once jugadores
demostró el Nàstic motivación por, al menos, empatar el partido. Es más, la
mejor opción fue para el Majadahonda en el 53′, con un lejano disparo de Verza
que se marchó lamiendo el poste. Poco más ocurrió hasta el 88′, cuando Barragán
salvó la sentencia con una buena parada.
Terminó el partido con una cómoda y
fácil victoria del Rayo Majadahonda, que le permite ampliar el colchón respecto
a la zona de descenso en cuatro puntos. El Nàstic, por su parte, seguirá último
con 17 puntos, a nueve -de momento- de una salvación que parece ya
ciencia-ficción.
Ficha técnica:
CF Rayo Majadahonda. Basilio, Benito, Óscar, Verza (Verdés, 92’), Galan, Rafa, Iza,
Manu del Moral (Héctor Hernández. 79’), Aitor, Luso y Varela.
NÀSTIC. Bernabé, Pipa, Salva, Noguera, Mikel, Abraham (Cotán, 75’),
Imanol, Fali, Barrada (Palanca, 57’), Luis Suárez y Sadik (Brugui. 75’).
Gol. 1-0, Luso (15’)
Árbitro. Vicandi Garrido (Comité Vasco). Amonestó a Óscar, Luso e Iza,
de los locales, y a Pipa y Cotán de los visitantes. Expulsó a Fali por doble
amarilla (21’ y 73’)
Victoria del Rayo Majadahonda ante uno de sus rivales de la zona
baja y que le permite respirar un poco. El jugador, Fede Varela, jugó de titular y como siempre, intentó galvanizar
el juego de su equipo.