Extremadura 1-1 R. Majadahonda
Dicen que las finales o se ganan o se pierden, pero la de ayer
en el Francisco de la Hera quedó en tablas entre Extremadura y Rayo
Majadahonda. Bien es verdad que era más final para el Extremadura que para los
madrileños y que, el empate, deja más sensación de derrota que de triunfo en
los azulgranas, además de suponer un paso atrás evidente en sus opciones de
salir de los puestos de descenso directo. Todo ello bajo un ambiente
espectacular creado por una afición que no dejó de animar ni un sólo minuto, pero
que volvió a salir decepcionada con el resultado y con los planteamientos del
entrenador, Rodri, cuyo puesto ha quedado muy debilitado tras las últimas
jornadas. Un triunfo en diez partidos tienen la culpa.
El técnico barcelonés puso más sentido común a su alineación y metió en el once incial a Pardo y Alex Díez, cuyas ausencias en los últimos envites no habían sido compartidas por la grada. Y a tenor de lo visto, la afición tenía razón, pues ambos fueron ayer de los mejores del equipo. Todo ello con permiso de Alberto Perea, un nuevo mago en el Francisco de la Hera. El partido del albaceteño fue colosal, con golazo incluido, pero tras el empate del Rayo Majadahonda y con quince minutos para buscar la reacción, el técnico lo cambió y la grada montó en cólera contra la decisión. Ahí, el Extremadura, se apagó.
Cierto que es que el cuadro azulgrana hizo ayer méritos para llevarse la victoria, pero la ineficacia ofensiva supuso pagar una alta factura con el empate. Ortuño, encargado de hacer olvidar a Enric Gallego, no tuvo su día y tuvo dos muy claras para poder haberse estrenado de azulgrana.
El técnico barcelonés puso más sentido común a su alineación y metió en el once incial a Pardo y Alex Díez, cuyas ausencias en los últimos envites no habían sido compartidas por la grada. Y a tenor de lo visto, la afición tenía razón, pues ambos fueron ayer de los mejores del equipo. Todo ello con permiso de Alberto Perea, un nuevo mago en el Francisco de la Hera. El partido del albaceteño fue colosal, con golazo incluido, pero tras el empate del Rayo Majadahonda y con quince minutos para buscar la reacción, el técnico lo cambió y la grada montó en cólera contra la decisión. Ahí, el Extremadura, se apagó.
Cierto que es que el cuadro azulgrana hizo ayer méritos para llevarse la victoria, pero la ineficacia ofensiva supuso pagar una alta factura con el empate. Ortuño, encargado de hacer olvidar a Enric Gallego, no tuvo su día y tuvo dos muy claras para poder haberse estrenado de azulgrana.
TOMA Y DACA /
La primera ocasión fue para Nando, quien cuajó en banda derecha su mejor
partido desde que llegó a Almendralejo. Recibió un balón medido desde la
derecha de Kike Márquez, pero su remate se marchó por poco ajustado al palo.
Era el minuto cuatro. Instantes después, una de las numerosas subidas por banda
de Alex Díez, inconmensurable, acabó con un centro que Ortuño no remató por
centímetros en boca de gol. Ocasión clarísima.
El acoso y derribo del Extremadura en la primera fase del partido fue
apoteósico. En una jugada personal, Perea levantó al estadio con un doble
recorte y un disparo que obligó a Basilio, con la colaboración del poste, a
enviar a saque de esquina. Una jugada para enmarcar.
Parecía sumergido el Rayo Majadahonda en el partido y, de repente, zas, la más
clara de la primera parte. Falta que bota Verza, Casto despeja mal de puños y
Rafa, desde dentro del área, fusila para que el pie milagroso de Pardo sacara
bajo palos.
Respondió el Extremadura con otra cabalgada de Alex Díez y otro servicio
inmejorable para Ortuño en boca de gol, pero el delantero murciano no tuvo su
partido y volvió a estar errático a la hora de conectar la bola, perdiéndose en
el limbo otra maravillosa oportunidad.
Dos disparos secos de Dani Romera y Enzo Zidane bien blocados por Casto
Espinosa cerraron una primera parte sin acierto en ambos equipos.
Efecto Perea /
Si había un hombre dentro del campo que podía cambiar el rumbo del partido, ese
era Perea. Y así fue. En otro balón desde la banda derecha de Alex Díez, Ortuño
recogió de espalda, protegió la pelota y cedió atrás para que Perea, de un
latigazo tremendo, anotara un golazo que hizo tambalear el Francisco de la
Hera. Había hecho el Extremadura lo más difícil, justo cuando se le empezaba a
nublar la vista.
En pleno zafarrancho de combate, con Perea convertido en capitán general, se
produjo la jugada polémica del encuentro. Perea, tras dos recortes, fue
trabajado dentro del área en un clamoroso penalti que las cámaras no dejaban
lugar a dudas, pero que el árbitro, sobre el verde, no vio. Y el fútbol tiene
esos cambios de dinámica que casi nadie entiende. Minutos después, en una falta
lateral bien puesta por Benito, Héctor, totalmente solo, ejecutaba de cabeza el
empate. Ahí desapareció el Extremadura.
Los cambios no dieron el efecto deseado por Rodri, especialmente pitada la
sustitución de Perea, el mejor del partido. Los azulgranas se fueron
difuminando con el paso de los minutos y sólo en la última jugada, Zarfino pudo
hacer explotar el estadio con un remate que sacó Basilio. Empate que sabe a
poco. Puntos que ya no van a regresar.
Ficha técnica:
1. Extremadura
UD: Casto; Aitor, Borja Granero, Pardo y Alex Diez; Kike Márquez (Willy, min.
77), Nando, Zarfino y Fausto Tienza; Ortuño (Chuli, min. 82) y Perea (Roberto
Olabe, min. 74).
1. CF Rayo
Majadahonda: Basilio; Benito, Rafa, Verdes (Aristotelles, min. 70), Luso, Iza;
Enzo (Óscar, min. 61), Verza; Dani Romera (Héctor Fernández, min. 64), Aitor;
Manu.
Goles: 1-0,
min. 55: Alberto Perea; 1-1, min. 71: Héctor.
Árbitro: Milla
Alvendiz (Comité Andaluz). Amonestó al jugador local Aitor, y a los visitantes
Verza, Enzo, Verdes e Iza.
Incidencias:
Encuentro disputado en el estadio Francisco de la Hera, de Almendralejo, ante
11.069 espectadores.
Empate del Rayo
Majadahonda EN Almendralejo ante el Extremadura, equipo de su liga por evitar
el descenso. El jugador, Fede Varela, no
viajó a éste partido.